
Estamos aquí en conversación con Nadie,
explicando lo mucho que me has decepcionado hoy,
porque me has roto el corazón confirmando la nada.
De nada sirvió llamarte, buscarte, simplemente no estás.
Fui muy tonta al creer que sentías algo por mí,
Al creer que esa noche había algo más en tus ojos,
Que no era sólo la música, sino la cercanía de tu cuerpo.
Pero no. Me equivoqué.
Es por eso que ahora Nadie está aquí hablando conmigo,
mientras asimilo que no tenía caso mi espera,
que si no lo quise entender antes fue mi culpa
porque la respuesta estuvo en todas tus ocupaciones
en todas las veces que no tuviste tiempo de hablar.
Hoy ya no me quedan ganas de seguir con esto,
Tus negativas me han desgastado más de lo que creí,
Mucho más de lo que me pudo cansar el tiempo o la distancia
Hoy todo ha ido más lejos que lo que sentía por ti.
Hoy Nadie está aquí. Tú no estás, y la que era yo creo que tampoco.
Muchas cosas han pasado mientras te esperaba,
Y quizá sea tiempo de que ponga atención en ello,
Porque al parecer hay alguien que tiene cosas que decirme,
Porque me ha tratado de decir que aún se puede querer,
Y aunque se bien que puedo equivocarme una vez más
Sabré que no he pasado otro invierno inmóvil esperando.
Hoy Nadie me reclama que no haya hecho esto antes,
Sin embargo yo sé que no es tarde para cambiar las cosas,
que aún tengo una oportunidad de no dejar la vida pasar,
como tantas veces lo he hecho esperándote.
Es por eso que espero que Nadie te cuente todo lo que sentí,
porque entonces sé que podrías abrir los ojos y darte cuenta
de que todo este tiempo me has tenido colgando en un hilo,
y entonces, quizá, pudieras decirme que aún estás aquí.


