sábado, 16 de febrero de 2008

Vacío vacío


Nos adentramos en este cuarto sin paredes,
para explorar lo que quedó hoy en él.
Esta tarde se dice que un sonido muy fuerte se escuchó,
y después de esto nadie ha podido entrar a ver qué pasó.

Se dice que en el principio este lugar estuvo lleno.
Lleno de ideas que constantemente tomaron forma de historias,
las cuales nunca tuvieron la certeza de existir.
y, en esa dudosa inexistencia, formaron parte del vacío relleno.

El vacío en realidad no estaba conforme,
si era vacío, entonces ¿por qué sentía cosas adentro?
Había dos soluciones posibles: una, deshacerse de todo; otra, cambiar de nombre.
Mientras decidía, siguió como un incómodo vacío relleno.

Un día el vacío, cansado de esas dudas, busco hacer algo drástico.
No soportaba la idea de escuchar el eco, de sentir golpes,
el calor de las llamas y a la vez el aire frío de la nada.
Si realmente era vacío, ¿por qué todo eso estaba ahí?

Tan exaltado por todo lo que traía dentro,
el vacío decidió hacer un peligroso movimiento,
que revolviera bien el contenido,
y, si la lógica aún existía, al mezclarse el todo, dejaría de existir.

Pasó un breve tiempo que le fue eterno,
y fue de pronto cuando escuchó que de un golpe el eco se apagaba,
mientras que la fuerte corriente apagaba las llamas,
y entonces la calma regresó.

Poco a poco, las cenizas se las fue llevando el viento
hasta que el último punto desapareció.
Ahora sí el vacío ya no estaba relleno,
ahora sí era una vacío vacío.

¿Y ahora? ¿Qué se supone que hace un vacío vacío?
Qué difícil que es para el vacío estar vacío.
¿Qué pasará ahora en la nada?
Qué vacío se siente en este vacío el día de hoy.